Que el niño Dios nazca en nuestros corazones... Feliz Navidad!!
Para escuchar:
San Lorenzo mostró su paternidad sobre Huracán, y ganó el clásico por 4 a 1. Sigue prendido en la pelea por el título (a pesar de la ayuda que está recibiendo Boquita por parte de los árbitros, que ya le hicieron ganar 3 partidos, y la AFA sancionó a dos de esos árbitros!!)
Bajate gratis una selección de los mejores temas de la Oreja. Entre los que están: El último vals / Europa VII/ La playa/ Muñeca de trapo/ Rosas/ Paris/ Dulce locura/ Vestido azul/ Cuentame al oído/ 20 de enero/ El 28/ Cuidate/ Mariposa/ Pop/ En mi lado del sofá/ etc.
Aquí les dejo el link:
LA OREJA DE VAN GOGH (selección)
El fin de semana largo del 12 de octubre, nos fuimos a pasear unos días a Tandil con Gaby y Nico. La pasamos bárbaro!!
Salió el ranking de los mejores dispositivos tecnológicos del 2008, según la revista Stuff, y a la cabeza está el ultraportátil Asus eee pc. Aparatito que me he comprado y le he dedicado algunas entradas en el blog. Aguante Asus!!
Estamos ante una época de cambios muy grandes a nivel tecnológico.
Cambios que condicionan la manera que tenemos de acercarnos al mundo…de conocerlo,de explorarlo, de modificarlo y actuar sobre él. Condicionan también la manera de relacionarnos con los otros. Individuos que están experimentando los mismos cambios…
…y tenemos que redefinir constantemente los parámetros de relación.
Relaciones que se ven modificadas en sus formas, en estas nuevas formas que van apareciendo gracias a las flamantes tecnologías de la comunicación (de la mano de la banda ancha-wifi-celular3g surgen sms, chat, fotolog, blog, libros digitales, redes sociales, etc.)
Pero lo que no tenemos que perder de vista es justamente esto. Que se trata de una cuestión de formas, nuevas formas modificadas por la tecnología que surge. Pero en el fondo la cuestión es la misma que desde hace miles de años… relaciones humanas.
Un individuo interactuando con otro y con otros. Interactuando con el medio que lo rodea…con las herramientas y tecnologías que tenga a mano en ese momento y lugar histórico que le toca vivir. Asi que la cuestión es apropiarnos de estos nuevos recursos y tecnologías, para poder aplicarlos en todos los órdenes de nuestra vida. Y la escuela, lugar donde se institucionaliza y formaliza el paradigma del saber que se transmite a los individuos que serán en un futuro parte de esa misma sociedad, no puede ni debe escapar a estas transformaciones. Debe apropiarse de estas tecnologías como recursos pedagógicos para llegar a todos sus alumnos.
Lectura en la era digital
La escuela frente a los desafíos de las nuevas tecnologías
Hemos vuelto de pasar unos hermosos días en Miramar (Bs. As.). El tiempo nos acompañó bastante hasta que la sudestada del sábado puso el clima bastante frío. Paseamos por Mar del Sur, Mar del Plata y Sierra de los Padres.
Detenerse a pensar. Cuando uno viaja, además de cambiar de escenario, muchas veces tiene la fortuna de detenerse a pensar. A mí me pasa. Pongo un pie en el avión, el auto o el tren, rumbo al fin de la ciudad, y es inevitable: el alrededor comienza a perder su urgencia; y la realidad, a suavizar sus contornos. Enseguida me percato de que las cosas ya no reclaman ser vistas ni escuchadas; y que hay una maniática mirada del mundo que quedó atrás. Es en ese momento cuando me saco la piel de integrante de la sociedad y empiezo a pensar como un ser.
Ese pensar no tiene nada que ver con enredarse en una maraña de debates internos que reclaman conclusión. Ese pensar tiene un sentido más budista, si se quiere. No está hecho de palabras, no tiene conceptos. Es apenas contemplación, comunicación, emoción, en ese orden. La naturaleza, las personas, los hechos son los que vienen a tu encuentro. Despacio. Sin aviso.
Es como pasar de pispear las noticias en Internet a máxima velocidad, a sumergirse en la minuciosa lectura de cada uno de los párrafos de un libro, entregándose a un mundo extraño que, sin embargo, nos conecta de inmediato con lo más primario de nuestra persona.
Muchos reconocerán de qué hablo: cuántas veces hace falta alejarse en el espacio (y por qué no, también en el tiempo) para identificar lo esencial, casi siempre eclipsado por el cumplimiento del deber que, a menudo, ni recordamos quién nos impuso.
Recuerdo una noche caminando por la playa, bajo la luz de la luna, done las revelaciones vienen solas, aunque no se las busque. Caminábamos bajo un cielo con cientos de estrellas de distintos tamaños y brillos. De pronto, una estrella fugaz cruzó con lentitud, de punta a punta, el cielo redondo, abriéndose paso entre soles lejanos. Todos vimos, mudos, el trayecto entero de la estrella. Cuando desapareció en el horizonte nos miramos a los ojos, al unísono. El perro también lo hizo. Nadie lo dijo, pero lo pensamos: éramos seres afortunados de compartir ese momento mágico, único e irrepetible en el cosmos.
Se nota que extraño a Miramar, y los paseos por las playas en Mar del Sur y Reta…